Referirnos a la educación virtual, como una política institucional, ha significado un cambio profundo en nuestra bicentenaria universidad.

Hace algunos meses el gobierno nacional plateó el reto de brindar opciones de educación “para todos” utilizando Entornos Virtuales de Aprendizaje. Esto supuso una reestructuración de la gestión educativa dentro de la universidad, la organización que se poseía no era lo suficientemente flexible para propiciar estas opciones. Surgió de esta forma el Departamento de Educación Virtual, una combinación de decisiones institucionales, utopías, compromisos personales y asunción de riesgos.

El reto más grande era conformar un equipo capaz de apropiarse del compromiso institucional, soñar con lo imposible y lo suficientemente libre para arriesgarse en un terreno desconocido.

Lo más fácil fue establecer una dependencia jerárquica directamente de la Rectoría y ratificar la decisión por unanimidad en el Consejo Universitario. Lo difícil fue juntar a los identificados como “locos y vagos” en las facultades que desde hace algunos años habíamos incursionados en la educación virtual.

Probablemente lo más complejo ha sido aprender a trabajar como equipo, somos tan diferentes, provenimos de experiencias de aprendizaje diversas y hasta ahora casi nadie había considerado importante nuestra visión de la educación y la urgencia de que nuestra universidad entrara al siglo XXI.

Hoy a escasos tres meses de haber sido conformados como equipo, nos consideramos guerreros virtuales de una educación libre, respetuosa y abierta a todos; sin límites de edad, sin esquemas ni estereotipos, la planificación didáctica se convirtió en un camino para aprender y enseñar constantemente. Nada está dicho ni acabado, por momentos los fantasmas de otras épocas nos visitan con la intención de dejar de soñar y nuevamente nos repetimos “es posible una educación diferente en la Nicaragua de hoy”.

Estamos haciendo historia desde el lugar en donde inició la historia de la universidad en Nicaragua, hoy contamos con 12 carreras técnicas, 1 ingeniería y 3 licenciatura totalmente en línea; disponibles para cualquier nicaragüense que quiera estudiar, no importa su edad, su sexo, su religión, sus creencias políticas, o en lugar en donde se encuentre; todos tienen la misma oportunidad y se reconoce su derecho a elegir qué, cuándo y cómo estudiar.

Soñamos con una educación que utilice las herramientas tecnológicas para el desarrollo humano de las personas, haciéndolas dueñas de sus vidas y generadoras de cambios en sus comunidades.